Antes que nada enseñaros una foto que he hecho estos días... De hecho me pilló ella a mí porque estaba enfocando este arbol muerto cuando de pronto descubrí que me miraban unos ojitos atentos porque seguramente ahí dentro tiene su camada esta ardillita preciosa...

 

Amigos, ando estresada estos días aprovechando el buen tiempo antes de que llegue la Semana Santa que siempre nos llueve... Ya pasean por nuestras calles multitud de turistas. Este año nos visitan rusos y belgas... Uishh con los rusos! Joer que caras más serias para estar de vacatas. Y que no hablan nada más que ruso, eh?... palabrita del niño Jesús que no entienden nada de nada en inglés, español, italiano, francés. Eso sí, dicen que vienen cargaditos de euros.

Hoy voy de cotilleo, porque tengo una vecina que merece un post... pero un post a lo largo y a lo ancho porque es todo un ejemplar la pilles por donde la pilles... Todita ella es como para enmarcarla y ponerla en el museo del pueblo en una urna para que no se la oiga piar...

La cosa es que no es mala mujer,  pero es francesa... Séeeeeeeeee, pero francesa de las colonias que ya se esmera ella en contar la buena vida que se dio durante los años que estuvo en el Senegal, y que era la reina del mambo por los allíes. Y, que por supuestísimo,  tenía un regimiento de criados a su servicio. Ese es el punto vital de sus recuerdos que cuenta las veces que haga falta...

Sí, porque no hay peor cosa que toparse con un francés de colonias de vuelta a la civilización... Este tipo de fauna son de aquellos que no pueden disimular como les mola la cosa de tener esclavos a su servicio,  y cuando las cosas se ponen feas y tienen que irse, se vienen con el rabo entre piernas, pero se traen de allá unos humos de grandeza que dan pena. Se creen que todo el mundo es un pobre negro de los que mal pagaban allá y que estamos  a su servicio para lo que manden...

Y,  buehhhh... con la Cata no es que le sirva de mucho porque yo soy hija de valenciana y catalán, y cuando suelta una gilipollez le atizo con todas mis fuerzas... Anda ya, meterse con los españoles siempre, la cutre esa.

Veréis... es que ya me tiene más que harta, y ahora no me corto nada, porque este tipo de elementos tienen una idea muy especial de lo que  es la educación... O sea, se la deben de guardar para lucirla en las grandes ocasiones que nunca llegan.

Ella no sabe conversar como las personas normales, ni se molesta en utilizar el -desde mi punto de vista- o aquello de -yo prefiero-  No, ella te salta con un... Esto (lo francés)  es mejor y lo demás es todo mierda, y se queda tan fresca...

Además, es que siempre la caga, coño... Os cuento varias de sus salidas que por suerte son cada cuando porque si no sería para mandarla a...  Con todo, os diré que para su desgracia a mi me da la risa tonta y estallo a reír cada vez que suelta una de sus paridas... Eso, mientras me pienso el contraataque, je je...

Ejemplos vividos...  Debo aclarar que habla muy en serio, y que su tono al hablar es tajante como el de un sargento, y no hay opción a réplica... Siempre, que no te cruces con la Cata, claro, ji ji

Hablábamos de que quizás mañana me apetecería un buen chuletón de ternera para comer...

Ah! No Cata, la ternera española yo no la compro nunca porque no vale nada,  es mucho mejor la francesa...  

 Juas... sí, amigos... para los que no conozcáis la ternera francesa os diré que es blanca como nuestro lomo de cerdo, y que si compras un redondo como yo hice hace muchos años cuando no sabía que venía del país vecino alguna de la carne que comemos en el Principado,  y aprovechando que es mucho más barata que la española y el bolsillo no andaba boyante... Cuando la sacas del horno... Voilà! Mágia potagia, j aja... nos encontramos que el redondo ha encogido bastante más de la mitad, y esto no es broma... ah! Pero eso sí, es ternera francesa, juas juas...

Atentos a la explicación que me dio la vecina cuando le dije que encogía muchísimo... Sí Cata, encoge porque es más sana ya que las vacas francesas pastan en el campo y comen muy bien, me dijo...

Coño!  Y las nuestras donde comen so borrica... A ver si te crees que los españoles llevamos a nuestras vacas a pastar al MacDonalds...  Pa matarla vaya... con lo rica que es nuestra  ternera roja.

Y luego, te indican que no sabes comer el foigras... porque el foigras se come en Francia acompañado de vino blanco dulce, siempre...  gloupppsss, lo ignoro, pero me parece una barbaridad comer algo tan fuerte al paladar con otro vino que no sea negro y con mucho cuerpo... En fin

Otra,  ahora con las flores...

Este año, le dije... voy a poner lavandas en las jardineras de la terraza y en la ventana de la cocina pondré muguet  por variar... Paso de comprar geranios que siempre me repito...

Pues, si quieres nos vamos un día de estos a Toulouse y verás que geranios y que flores tan bonitas Cata... nada que ver con las flores españolas que no huelen a nada...  Esta salida de tono le costó un buen chasco porque generó una risotada general en la peluquería,  

Y así, amigos...  a través del tiempo he ido coleccionando sus gilipolleces... como que el jamón dulce es más sano que nuestro jamón curado, j aja ja... esta ni ha olido un bellota... Que porqué llamo a Monsieur Bruni por el apellido de la mujer y no por el suyo cuando ataca la política española sin saber de qué habla... O que de golpe y porrazo al mencionar contenta la obra de Charls Chaplin te diga que siempre le ha odiado y que fue una persona que pasó sin pena ni gloria en Francia... Joder lo que hay que aguantaaaaaar...

Pero, hace poco, sí que le dejé ver a la Cata cabreada para que tomara nota, porque paciencia tengo la justa con personas que no tienen educación... y vaya si se amedrentó de lo lindo la susodicha...

Estaba yo tan ricamente con una amiga austriaca que ella misma me presentó tiempo atrás  en un Granja tomando un cafetito, y al pasar y vernos entró y se sentó con nosotras... Al cabo, se me ocurre que voy a fumarme otro cigarrillo, y justo cuando cogía el paquete y el mechero que estaban en la mesa, va la señora y Plas! me lanza un manotazo diciendo... Oh! putain, NO! (a grito pelado y con cara de malas pulgas) De pronto  miré hacia los lados toda sofocada, y veo a la pobre austriaca abochornada  con la boca abierta,  y como las personas de las mesas contiguas se habían girado ante su grito a ver qué pasaba...

Joder, eso es matarme, no soporto que me ridiculicen con malas maneras, sea o no con razón... Pues no le pasé ni el putain aunque forma parte de su grosero vocabulario francés de a todas horas... le dije muy, muy seria...

Pardon?

Ella, que insiste y grita de nuevo.... Fumez pas!

Y yo... Et pourquoi?

Y ella... porque me molesta a mí...

Y ya se me acabó la paciencia entonces... Le dije que en primer lugar, yo me llamo Cata, no puta, y  te ruego que te abstengas de ordinarieces cuando te dirijas a mí...

Me dijo que no dijera bestialidades que eso es una forma de hablar cotidiana...

Uyyyyyyyyyyyyyyyyy!  Entonces ya no me aguanté y me arranqué...  que no se confundiera, que nunca más me volviera a regañar de forma tan grosera  porque yo era una persona adulta, y que estaba fumando porque en la mesa había un cenicero, que en ese local estaba permitido y era libre de hacerlo con libertad, tanto como ella levantarse e irse si no le convenía...  Le dije además que nunca he tenido inconveniente en apagar,  o no encender un cigarrillo si alguien me dice que está enfermo o que le molesta... pero a condición de que haga uso de esa costumbre tan española que es el pedir las cosas por favor, un signo de educación extendido en casi todo el  mundo. Además, ella lo sabe y lo acepta de siempre, en mi casa se fuma, en mi coche se fuma, y por supuesto también donde lo permite la ley también se fuma.

Y se lo dije sin gritar pero en español, para que las mesas de al lado entendieran ya que estaban atentas a que pasaba... al fin y al cabo a ellos también les hizo saltar casi de la silla del susto por el grito.

La dejé muda... aunque por poco tiempo, pues buscó un tema tranquilo para romper la tensión del momento,  y tan pancha...

No es mala mujer, repito, pero es de esa gente que cuando están con más de una persona sacan el pavo real para lucirse, pero siempre de forma poco afortunada. En cambio, si viene a casa se comporta, o si yo subo a la suya a ver algún trabajo, ni lo intenta, entonces es la francesa anfitriona moderada.

Todas las anécdotas que os cuento y más,  han pasado en público,  y en la mayoría, como nos hacen reír a lo grande,  enseguida  cambia de tema porque se da cuenta que por ahí no va a salir bien parada... pero con lo del tabaco, se pasó tres pueblos la marisabidilla... Y faltaría más que vinieran los de afuera a tocarme el higuito... anda yaaaaaaaa...

Pero lo paso mal siempre mordiéndome la lengua por educación, snifff...  Puñetas lo que me gustaría cuando ataca a mi país, decirle que es una hortera que tiene la terraza llena de flores de plástico porque así aguantan las inclemencias del tiempo de año a año. Ya no digamos dentro de la casa, que parece la jungla entre plástico y flores secas polvorientas...  Y que no tiene idea de nutrición porque tiene la nevera y el congelador llena de cajas de platos cocinados de ración por no poner la sartén al fuego...  Eso sí, en el salón a pesar de tener un mueble de cada estilo y color, el centro lo preside una gran alfombra persa de las de verdad que se adivina preciosa. Sí, porque en realidad siempre está llena de migas, papelitos, hilos de cuando cose. Si de vez en cuando le pasara el aspirador luciría de maravilla, pero se limita a enviarla llena de mugre a la tintorería una vez al año... Epppsss,  lo que no me dijo es que la tintorería esas piezas grandes las envían a Barcelona, juas juas...

A mí, todo eso me la repampimfla y no iré más allá de desahogarme aquí en el blog porque cada uno en su casa elije vivir bajo el nivel de porquería que le apetece, que para eso es su cueva... pero me dan mucha rabia este tipo de personas que hablan por no callar aunque meen siempre fuera de tiesto. Luego vas a su casa y te cae la cara de vergüenza de ver la pocilga en que viven esas finolis venidas a menos...

Aishhhhh, con los enfants de la marsellesa, ji ji...