Hace unos días, recién levantada y a cara lavada, quise enviar una foto mía a una amistad. No presté atención al aspecto, la Cata es así. Y, lo que tienen las cámaras digitales ja ja… y una jodida dioptría que tengo para ver de cerca por culpa del punto de cruz. No vi que había quedado borrosa en el visor de la cámara, tampoco me di cuenta de los reflejos… y la envié sin mirar.

Ahora al entrar entrar en mi otro blog en el que puse en mi avatar otra de hace 10 años... me he fijado en las dos fotos.

Me he puesto a pensar y buéee, creereis que al comparar me ha dado un soponcio no? Pues, os equivocáis si es así. Ya sé que sin el fogonazo habría salido más morena, que sin los reflejos me vería mejor, pero… es que yo no soy perfecta, nunca lo fui, y…mira por donde, me reconozco en esa foto, así soy realmente yo, con ojeras de no haber dormido casi esa noche, pero… así me veo yo con la cara recién lavada.

Comparándolas, si que veo diferencias… claro que sí. Han pasado 10 años, de una a otra foto, ahora soy rubia, empieza a despuntar alguna arruga muy sutilmente, y más que vendrán, pero… mis ojos miran la vida igual, a veces con ilusión, a veces enamorados, a veces desconsolados, a veces el mundo se me viene encima y se me entristecen, y a veces, las más, aparecen payasos y burlones.

Eso sí, el cambio es brutal si nos ponemos ante el tocador eh? que no os creáis que la Cata se va a la calle de esta guisa… Amos hombre con lo coqueta que soy yo. Pero que no me da reparo abrir la puerta de casa sin maquillaje, nunca llevo nada cuando estoy en casa, ni me voy a la cama con él. Me molestan las pinturas de guerra para sentirme cómoda en la intimidad del hogar, además, a mi padre casi no le queda vista como para verme la cara, y mi perro es un amor incondicional lo que tiene hacia mí, o sea que, el viento está a mi favor. Eso sí, lo de la melena morena sí que me mata, me gusto más de morena, pero ahora… me han aparecido canas jaja, y en la parte que más joroban, en las patillas, esas que al cabo de 15 días ya vuelven a estar ahí, y como solución me he pasado hace un año al rubio con mechas más claras, por cambiar, dije a la gente, juas juas, y es que a humorista nadie me gana. Ya veis conmigo no va eso de “antes muerta que sencilla".